Debemos todos los tests autoplicados para la valoración del
síndrome de Asperger en adultos
ofrecidos en esta sección al trabajo de
Simon Baron-Cohen
(http://www.autismresearchcentre.com/arc/staff_member.asp?id=33),
que fundamenta gran parte de su actividad de investigación alrededor de la conocida como
teoría de empatía/sistematización, útil tanto para entender las diferencias entre los
cerebros masculinos y femeninos como una de las posibles causas del autismo. A continuación
se presentan las lineas esenciales de esta teoría.
En el libro La gran diferencia: Cómo son realmente los cerebros de hombres y mujeres, de Simon Baron-Cohen, se plantea la hipótesis de que, en esencia, podríamos agrupar los rasgos más típicos de los cerebros femenino y masculino alrededor de dos atributos fundamentales: la capacidad de sentir empatía (atributo que caracterizaría al cerebro de tipo femenino) y la capacidad de sistematización (atributo que caracterizaría al cerebro de tipo masculino). Estos dos atributos, empatía y sistematización, se presentarían en la población de forma muy diversa, y así habría personas en las que coincidirían sexo y tipo de cerebro junto a personas de sexo femenino con un cerebro de tipo masculino o viceversa.
Simon Baron-Cohen añade otra hipótesis: que las diversas afecciones descritas dentro del llamado "espectro autista" se darían en personas con un tipo de cerebro extremadamente masculino. Así pues, los individuos con trastornos del espectro autista (TEA) (también llamados "trastornos generalizados del desarrollo"), como por ejemplo los afectados por el síndrome de Asperger (SA), tendrían un cerebro extremadamente sistematizador y muy escasamente empático.
Conviene aclarar que al hablar de trastornos del espectro autista nos estamos refiriendo a un "todo", a un conjunto de trastornos que engloba, entre otros, al autismo propiamente dicho y al síndrome de Asperger. El hablar de autismo tanto para referirnos al todo como a una de sus partes causa una cierta confusión, no superior de todas formas a la que se produce al considerar a los rayos infrarrojos como un tipo de luz y denominarlos, en consecuencia, luz infrarroja. La expresión trastornos del espectro autista es la utilizada generalmente en Europa y es la que se usará en estas páginas.
Para verificar sus hipótesis Simon Baron-Cohen ha diseñado dos cuestionarios que permiten determinar el grado de empatía y sistematización de una persona:
El resultado de los estos cuestionarios permitiría clasificar un tipo de cerebro en 5 categorías, según la relación mantenida entre los dos valores obtenidos al completarlos:
Una vez conocidos el CE y CS de una persona puede usarse el siguiente diagrama para determinar su tipo de cerebro.

La redacción del cuestionario CS mostró con su uso padecer un claro sesgo tradicionalista, dado que muchas de sus preguntas se centran en actividades habitualmente masculinas. Por ese motivo, Simon Baron-Cohen ha propuesto un nuevo cuestionario para medir el grado de sistematización de una persona:
Los valores
de CE y CS-R se están usando para orientar a estudiantes de ambos sexos y
ayudarlos a escoger sus
estudios y carrera profesional
(http://eqsq.com/educationAndCareer.php).
Por ejemplo, alguien con muy baja empatía haría mal en
intentar trabajar como comercial de ventas, mientras que para estudiar
cualquier ingeniería sería conveniente disponer de una alta capacidad de
sistematización. Conociendo estos datos, puede ser instructivo conocer la
distribución de carreras profesionales por sexos
(http://eqsq.com/labor_stats.php)
o comparar los salarios
(http://eqsq.com/wage_stats.php) entre
hombres y mujeres para una misma profesión (datos de los EEUU).
Junto a los cuestionarios que permiten evaluar el CE y CS, Simon Baron-Cohen ha ideado otros dos coeficientes y sus correspondiente cuestionarios:
El CEA, popularizado por
el artículo
The Geek Syndrome
(http://www.wired.com/wired/archive/9.12/aspergers.html)
de la revista Wired, es utilizado, aunque en ocasiones
posiblemente de forma errónea, para el autodiagnóstico
del síndrome de Asperger. Según Simon Baron-Cohen, el valor de CEA se
correlaciona con los valores de CE y CS, y afirma específicamente que un CE
bajo y un CS alto se corresponde generalmente con un CEA
alto.
El CA ha sido diseñado para estudiar la sociabilidad de individuos adultos y, de la misma forma que el CEA, ha demostrado proporcionar resultados correlacionados con los valores de CE y CS.
En el año 2005, el Autism Research Centre
(http://www.autismresearchcentre.com/),
dirigido por Simon Baron-Cohen, puso a punto el
Adult Asperger Assessment (AAA), que prodríamos traducir por
Evaluador de Asperger en Adultos.
Se trata de un
instrumento para el diagnóstico del síndrome de Asperger que complementa los
valores CE y CEA con una lista de 5 prerequisitos y 18 síntomas a valorar. Si
el valor CE es bajo, el valor CEA alto y se cumplen los 5 prerequisitos y un
mínimo de 10 de los síntomas, el sujeto evaluado
manifiesta el fenotipo ampliado del autismo y existe una gran probabilidad de que esté afectado por el
síndrome de Asperger.
Dada la
disponibilidad de estas herramientas en Internet se producen hoy en día
muchos casos de autodiagnóstico. Si ese es su caso, y desea acudir a la
consulta de un profesional de la salud para contrastar sus impresiones, puede
aportar junto a sus resultados esta breve guía para
médicos o este clarificador artículo de prensa;
por otra parte, si cree que el síndrome de
Asperger puede estar afectando a su relación de pareja le resultará
interesante la lectura de este texto para consejeros
matrimoniales. También puede obtener más información sobre el síndrome
de Asperger en la sede web de la Federación
Asperger España
(http://www.asperger.es/).